EL TÉ CHAI, O TÉ DE ESPECIAS
febrero 20, 2016

Quien haya visitado la India habrá podido observar la frecuente presencia en las calles de unos hombres, generalmente jóvenes, consagrados a la preparación de una bebida caliente y cremosa. Se trata de los Chai Wallahs, o ‘Chicos del Té’ y el brebaje en cuestión es el Chai, o ‘té de especias’.

ORIGEN DE LA PALABRA CHAI

En Occidente, la palabra ‘Chai‘ hace referencia a un tipo de té compuesto básicamente por especias. Pero si indagamos un poco su etimología descubriremos que en la India, de donde es originaria esta mezcla, simplemente significa “té”. En realidad, si queremos ser precisos, para nombrar a un té de especias deberíamos utilizar la expresión “Chai Masala”, cuya traducción es “Té con mezcla de especias”. En nuestras latitudes, sin embargo, se ha optado por simplificar, cayendo en la tautología, al llamarlo “Té Chai” (té de té), expresión tan incorrecta como innecesaria. Por ello y sin darle más vueltas a este asunto, para referirnos a este té deberíamos decir simplemente “Chai” o “Chai Masala”.

QUÉ ES EL CHAI

El Chai Masala, es una bebida caliente y cremosa compuesta por una mezcla de especias con té, generalmente negro y fuerte, que se hierve a fuego lento directamente en una olla con leche y agua y algún edulcorante. No hay una única receta, siendo posibles cientos de combinaciones diferentes, que dependen de las costumbres locales o de la disponibilidad de los ingredientes.

En la India, esta deliciosa, especiada y dulce combinación se toma a todas horas y sobre todo en la calle. En los últimos años ha traspasado sus fronteras y se está haciendo cada vez más popular entre los jóvenes de todo el mundo. Quizá la razón de su éxito radique en su sabor dulce y complejo y su pronunciado cuerpo. Es por ello que algunas grandes cadenas multinacionales de restauración lo han incluido decididamente en su oferta, como alternativa al café. De su mano estamos asistiendo a su generalización.

HISTORIA DEL TÉ CHAI

El cultivo del té se introdujo a gran escala en la antigua India Británica y Ceilán en los años 1870 con el fin de satisfacer la creciente demanda interna, así como crear una alternativa a las importaciones de origen chino, finalmente gravadas por impuestos cada vez más altos. Por ello, en 1900 las importaciones de tés de China sólo representaban tan sólo un 10 por ciento del total, mientras que el otro 90% provenía de las llamadas “Colonias de la Corona”, principalmente de la India.
Aunque se sabe que las tribus de las region de Assam y Birmania conocían las hojas de té desde la antigüedad, y eran consideradas como hierbas medicinales, y algunas de las mezclas de especias utilizadas se prepararon a partir recetas ayurvédicas, el té no era una bebida habitual para la población local en ese momento.

Por otro lado, en Inglaterra, a principios del siglo XX la clase obrera ya bebía té todos los días, lo que supuso una clara mejora de su bienestar y rendimiento. Consecuentemente, los patronos comenzaron a conceder descansos regulares a los trabajadores de las fábricas, animándoles a tomar una taza de té negro con leche y azúcar, junto con algún alimento. Esta costumbre se impuso en empresas de toda Gran Bretaña y Europa continental hasta finales de 1970, donde la señora del té empujando su carro a través de las oficinas dos veces al día, se convirtió en una estampa habitual.

En la India tardaron algunos años más en darse cuenta de que los trabajadores locales en las fábricas textiles y las minas también mejorarían su eficiencia si se les permitía una pausa para el té. Los beneficios fueron evidentes y el consumo de té a continuación, se extendió y desarrolló rápidamente. Esto desembocó en la creación de una bebida típicamente india, la infusión de té con especias y leche, llamada Masala Chai, que se convirtió definitivamente en parte de la forma de vida de los indios. De hecho, debido al sentido innato que los indios tienen para los negocios, comenzó a desarrollarse todo un movimiento de venta ambulante: nacieron los Chicos del Té.

LOS CHAI WALLAHS

Quien haya visitado la India habrá podido observar la frecuente presencia en las calles de unos hombres, generalmente jóvenes, consagrados a la preparación de una bebida caliente y cremosa. Se trata de los Chai Wallahs, o ‘Chicos del Té’ y el brebaje en cuestión es, como no, el Chai.

No pasan desapercibidos. Están en cualquier ciudad de la India, en las estaciones, mercados, plazas, cerca de las instituciones y en las afueras, desde la mañana hasta bien entrada la noche. A veces se entrelazan sus cánticos, destinados a cautivar a sus potenciales clientes. Algunos lo consiguen, y cerca de sus humildes y destartalados puestos se acumulan decenas de personas, esperando pacientemente a la espera de su turno, para conseguir, a cambio de un puñado de rupias, su preciado culpar de Chai.

los Chai Wallahs tratan de diferenciarse de su feroz competencia creando mezclas exclusivas de especias para sus tés, que guardan con celo y que se transmiten entre generaciones como una verdadera herencia secreta.

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© Jorge Royan / http://www.royan.com.ar. Creative Commons

LOS INGREDIENTES DEL CHAI MASALA

Las especias son un ingrediente esencial en la gastronomía India, y por tanto se venden en abundancia en todos los mercados de la India. La mayoría de las especias Chai Masala, según la medicina Ayurvédica sirven para ‘calentar’ el cuerpo. Las más comúnmente utilizadas son la raíz de jengibre, cardamomo verde y semillas de cardamomo, canela, anís estrellado y diversos tipos de pimienta. También se pueden añadir semillas de hinojo, hierba de limón, raíz de regaliz, y nuez moscada. Estas especias tienen importantes efectos beneficiosos, como la desintoxicación, la limpieza y la eliminación de patógenos.

Por otro lado, el país es el segundo productor de té del mundo. Los tés que se producen en la mayoría del territorio de la India suelen ser de sabor fuerte y con mucho cuerpo, ideales para combinar con leche, y no se quedan atrás en cuanto a potencia cuando se mezclan con especias.

La India cuenta también con una importante producción de azúcar de palmera, muy utilizada en algunas regiones para endulzar el Chai.

Por último, la leche más utilizada es la de las vacas autóctonas, o búfalas.

EL CHAI CLÁSICO

El más famoso es el denominado Chai Clásico, compuesto por una mezcla de cinco especias: canela, clavo, jengibre, cardamomo y pimienta negra. Tiene una larga historia (unos 5000 años, antes incluso del inicio del cultivo y comercialización del té en la India de la mano de los ingleses) y está considerada la base de la medicina ayurvédica.

Otras combinaciones, igualmente interesantes son el Té Pakistaní, compuesto con diferentes mezclas de especias y un té negro de sabor fuerte. También dispones de esta versión descafeinada, para poder tomar por todos y a todas horas, u otras nuevas creaciones, como este blend, que se recrea en una creativa mezclas de especias con caramelo.

PREPARACIÓN DEL CHAI

En origen lo preparan hirviendo todos los ingredientes a fuego lento en una mezcla de leche y agua hasta generar una gran capa de espuma. Luego lo escancian pasándolo por un colador de tela y lo sirven en los llamados ‘culpars’, pequeñas tacitas de barro cocido de un solo uso, cuyos restos tapizan frecuentemente el suelo de todas las ciudades del país.

En casa lo podemos preparar en infusión, durante al menos 10 minutos o bien al estilo tradicional, haciendo una decocción en agua y leche, escancíandolo desde gran altura, al objeto de conseguir una consistencia más cremosa y espumosa, y posteriormente colándolo y sirviéndolo en vasos de cristal o jarras de cerámica o porcelana.