LOS CAFÉS DE GUATEMALA
febrero 1, 2016

Si ya has probado los cafés de Guatemala, sabes bien del amor con los que están cultivados y procesados. Es difícil encontrar un mal café de este origen. A nosotros nos encanta y por eso te proponemos en este post que lo conozcas un poco más

Históricamente, el café ha sido para Guatemala sinónimo de progreso para sus habitantes. Todo empezó cuando los Jesuitas Españoles, allá por el 1760, llevaron al país plantas de cafeto para utilizarlos como ornamento en sus conventos. No podían imaginar que más tarde sería uno de los primeros recursos económicos del país. Fue sobre 1800 cuando se comenzaron a cultivar los terrenos cercanos a la ciudad de Antigua. El gobierno Guatemalteco, ya en los tiempos de la independencia del país fue visionario, dándole una importancia capital al cultivo del café, con la implantación del “Decreto del Primero de octubre”, el cual recompensaba a los 4 primeros caficultores que consiguieran una producción de 10.000 libras de café. Posteriormente eliminó los impuestos a la exportación, lo que supuso un gran impulso para el sector. En 1851 ya suponía un 50% de las exportaciones de Guatemala, hasta que años más tarde llegó a ser el primer recurso económico del país.

CARACTERÍSTICAS DEL CAFÉ DE GUATEMALA

Lo que distingue a estos excelentes cafés es en primer lugar todos los aspectos que influyen en su producción:
Café de altura
El terreno de Guatemala está dividido por montañas, cordilleras y volcanes de elevadas altitudes, lo que permite sembrar cafés especiales desde los 1.300 hasta 2.000 msnm. Prácticamente todo el café del país es café de altura, lo que implica el uso de formas tradicionales de explotación, que tienen como resultado un producto de excelente calidad y un conveniente respeto por el medio ambiente.
Riqueza de suelos
Los suelos de Guatemala son volcánicos por lo que tienen una gran fertilidad. Gracias a esto, el café se produce en casi cualquier parte del territorio.
Clima predecible
Guatemala tiene las condiciones climatológicas perfectas para producir café, con estaciones lluviosas y secas bien determinadas. Cada región posee microclimas diferentes que permiten que cada área posea características propias.
Cultivo bajo sombra
Con este método, el cafeto se cultiva bajo otros árboles de porte superior, lo que contribuye a la creación de las condiciones climáticas perfectas para su desarrollo.
Gracias a estas condiciones, el café de Guatemala tiene muy buen aroma, acidez pronunciada y fina y bastante cuerpo, los tres aspectos más apreciados en los cafés de especialidad.

 

 

SOLO ARÁBICA

El café guatemalteco, todo de variedad arábica, es un perfecto reflejo de la gran diversidad del país.
En Guatemala existen siete regiones cafetaleras, cada una con características de clima, altura y suelo muy diferentes, factores naturales gracias a los cuales el café de cada región desarrolla un sabor particular, con elementos propios de calidad.

COMPROMISO

Dicho lo anterior, tanto el gobierno, la población y la industria cafetalera están plenamente comprometidos con la calidad de su café. Este compromiso abarca también el cuidado del medio ambiente. De hecho, el cafetal guatemalteco es el bosque humanizado más grande de Centroamérica. En el se cultivan 800 millones de cafetos bajo la sombra de 38 millones de arboles de porte superior. La materia orgánica que producen los árboles de sombra no sólo enriquece el suelo, sino que también lo protege contra la erosión causada por la caída de las lluvias. Además, este inmenso bosque es un valioso corredor verde para las aves migratorias que recorren el continente americano dos veces al año.
A iniciativa de los productores de café guatemaltecos, en 1994 se creó la Fundación para el Desarrollo Rural, Funrural, que junto a ANACAFÉ, la Asociación Nacional del Café, están comprometidas en la mejora de la salud y la educación en las áreas rurales. Los programas son financiados por caficultores, con la colaboración de organizaciones públicas y privadas, además del apoyo de diferentes organismos internacionales, como el Programa de Cooperación de las Naciones Unidas.

 

 

EL CAFÉ DE ANTIGUA CLÁSICO

Los cafés de Antigua son conocidos como clásicos porque provienen de la cuna del café guatemalteco, y porque es una de las regiones productoras más conocidas. El valle de Antigua está dominado por los volcanes de Fuego, Agua y Acatenango, gracias a los cuales la zona posee suelos volcánicos que se caracterizan por su riqueza y buen drenaje.
La taza de café de Antigua Clásico tiene un cuerpo pronunciado, un aroma rico y balanceado y una acidez fina y destacada. En esta región el grano es cosechado a una altura de 1.400-1.700 metros. La cosecha se realiza en los meses de Noviembre a Marzo y se cultivan las variedades Typica, Caturra, Bourbon Typica y Paché.
Una taza muy agradable, y muy apreciada por su sabor equilibrado y redondo, que gusta a amplios sectores de aficionados y conocedores .